19 de abril de 2012

La explosión de Harry Kane

Harry Kane, con la camiseta del Tottenham Hotspur
Cuando faltan escasas fechas para que finalice la temporada, podemos aventurarnos a afirmar que Harry Kane ha sido el futbolista inglés de su generación que mejor 2012 está realizando. Si hacemos un repaso a los candidatos, Oxlade sigue avanzando firme y lentamente en el Arsenal, ya que Wenger declaró que no quiere excederse con el talentoso centrocampista; McEachran, que tenía una oportunidad preciosa de brillar en el Swansea, no está teniendo oportunidades; Wickham continúa con su mejorable primer año en la Premier League y Ross Barkley sigue siendo una incógnita. Únicamente Joe Newell y Sean Murray se acercarían a un nivel parecido en la misma categoría que Kane, y podríamos añadir a Nathan Redmond o Nick Powell si contamos los que son un año menor, pero no llegan a competir con el rendimiento que ha dado el punta cedido en el Millwall, donde ya suma seis goles. El Tottenham, su club de origen, puede plantearse ahora si el curso que viene se queda en la primera plantilla, como estuvo hasta enero, cuando tuvo muchos minutos en los encuentros de la ignorada Europa League por parte de los Spurs, o vuelve a salir en una cesión, esta vez a un club mayor. Asegura goles, eso seguro.

Harry Kane, 1993
De su forma de correr no parece emanar un técnico jugador, pero todo lo contrario. Su fantástico manejo del balón le permite entrar en múltiples jugadas de equipo o conducir en carrera y, además, ser el punta de cualquier esquema. Controla bien, se coloca y fija su objetivo en la portería. Es físicamente potente, tanto como su disparo y ve puerta con muchísima facilidad. El año pasado ya salió cedido y marcó goles. Sus primeros pasos en el fútbol han sido para otros equipos que no son el Tottenham. Por lo pronto, ha demostrado que al menos merece una oportunidad para marcar goles en el club de White Hart Lane.

Otro artículo sobre Harry Kane, por David Dorado: "Una oportunidad irrepetible"